Antecedentes
Toda organización política que quiera ser comprendida por quienes simpatizan en ella debe ser remitida a sus orígenes.
La historia de la Federación de Estudiantes Universitarios ha sido una constante lucha a favor del alumnado de nuestra casa de estudios, tomando como principal objetivo la defensa de de los derechos estudiantiles y la formación académica de calidad, todo, inmersos en un ambiente democrático, tolerante y participativo.
Durante 19 años, la Federación de Estudiantes Universitarios ha mantenido estas posturas presentes en su actuar, buscando transmitir en sus representados los principios que defiende y promueve. Pero para entender la naturaleza de la propia Federación es necesario hacer un recuento de los factores que dieron origen a la organización, las luchas que se han encabezado, y los protagonistas de las mismas.
El Movimiento Democrático.
Hasta finales de la década de los ochenta, la representación estudiantil estaba monopolizada por la Federación de Estudiantes de Guadalajara, caracterizada por prácticas violentas y antidemocráticas, captaba todo el poder político estudiantil que se manifestara y reprimía severamente cualquier tentativa de crítica.
Esta organización operaba de manera vertical y condicionaba los espacios de elección popular a situaciones que en nada coincidían con los principios de representación; buscando perpetuar la permanencia de una camarilla que controlaba escuelas, amenazaba estudiantes de manera impune y generaba violencia aún en las aulas.
En 1990, un grupo de estudiantes, miembros de la Federación de Estudiantes de Guadalajara, decidió emprender un movimiento que reformará la organización, puntualizando estos y otros errores, buscando alternativas para erradicarlos; fue conocido como Movimiento Democrático de la FEG (MDF), y buscó adeptos en las escuelas de la Universidad de Guadalajara, iniciando verdaderamente una conciencia crítica y que tendía claramente a la democratización de la vida política estudiantil, buscando a toda costa, la dignificación de la misma y el cese inmediato de manifestaciones violentas.
Este esfuerzo tuvo eco y adquirió fuerza dentro de la propia Federación, dando origen a la Corriente Estudiantil Democrática, que mantuvo su postura crítica; sin embargo, quienes controlaban la Federación de Estudiantes de Guadalajara vieron en ella una amenaza a su forma de operar y decidieron reprimir estas expresiones, utilizando intimidaciones, golpes, bloqueos políticos y alterando gravemente la vida estudiantil de la Universidad de Guadalajara.
Las reacciones no se hicieron esperar, los constantes llamados a la pacificación no tuvieron respuesta y las agresiones a los estudiantes siguieron; por lo que los miembros de la Corriente Estudiantil Democrática decidieron no seguir participando en una organización que utilizaba la violencia en lugar del dialogo, la imposición en vez de la competencia y buscaron la conformación de una nueva Federación, cuyos principios descansarán justamente en defender lo que se había perdido en otros espacios.
El Congreso Constituyente de 1991
El modelo de representación político estudiantil ofrecido por la Federación de Estudiantes de Guadalajara se había agotado; cansados de la violencia y la represión, convocaron a la constitución de una nueva organización en que la opinión de todos tuviera cabida; como muestra de esto, se llevó a cabo un Congreso Constituyente en las instalaciones del Coliseo Olímpico de la Universidad de Guadalajara los primeros días de julio de 1991.
A esta convocatoria se unieron corrientes político estudiantiles de la Federación de Estudiantes de Guadalajara. La conformación de las corrientes y sus representantes es la siguiente:
• La Afluencia Estudiantil Mayoritaria (AEM) representado por Juan Manuel Soto,
• La Corriente Estudiantil Independiente (CEI) representada por Mara Robles Villaseñor,
• El Frente de Expresión Colectiva Estudiantil (FECE) encabezada por Ramón Álvarez y;
• La Corriente Estudiantil Democrática (CED) representada por Lorenzo Ángel González Ruiz.
En dicho Congreso se debían discutir los temas que darían forma y sentido a la nueva Federación, aún sin nombre. Entre los temas a discutir se presentaron los siguientes:
¿Cómo abrir espacios de expresión democrática entre el estudiantado de la Universidad de Guadalajara?
La nueva Federación ¿sólo debería defender los intereses estudiantiles o manifestarse en la sociedad jalisciense?
¿Cómo generar ambiente de participación, tolerancia y respeto?
¿Cómo sería la relación entre los representantes y los representados?
Pero sobre todo: ¿Cómo dignificar la representación de la política estudiantil al interior de la Universidad de Guadalajara?
Finalmente, la madrugada del 4 de julio de 1991, se constituyó la Federación de Estudiantes Universitarios, sus objetivos, plan de acción y sentido se enmarcarían en el lema que de manera unánime se adoptaría “Por una verdadera cultura política estudiantil”.
Con los representantes de las corrientes político estudiantiles se instauró una presidencia colectiva que definiría las bases rectoras de los procesos electorales y así elegir un Comité Ejecutivo.
Hacia la legitimación
La nueva organización se convirtió rápidamente en un proyecto político estudiantil atractivo al estudiantado y comenzó a ganar simpatizantes en las escuelas de la Universidad de Guadalajara, la doble representación generó nuevas pugnas al interior de las mismas y se propuso en el Consejo General Universitario un plebiscito para que los propios estudiantes eligieran que organización habría de representarlos.
La Federación de Estudiantes Universitarios ganó la preferencia de los alumnos, y el aumento de representantes estudiantiles en el Consejo le dio la representatividad que la Ley Orgánica exige. La Organización estudiantil que acredite el mayor número de Consejeros ante el CGU será la que guarde la representatividad en los alumnos de la Universidad de Guadalajara.
Desde entonces, la FEU se ha mantenido como la opción viable para la representación estudiantil; las luchas que se llevaron a cabo desde entonces se presentan a continuación; especificando el nombre de quienes han precedido la Organización y el periodo correspondiente.

